24 de octubre de 2009

Acerca de Jala

Pues bien Jala es un pequeño pueblo de amplias calles lleno de viejas casonas de altos techos. Jala es realmente una joya de los municipios nayaritas. Se llega tanto por carretera libre o por la de couta y no está realmente lejos ni de Tepic ni de Guadalajara.

Su riqueza arquitectónica reside en tanta casa vieja que se encuentra por unas calles deliciosas para pasear. Destaca entre todo la Basílica Lateranense de Nuestra Señora de la Asunción de cantera rosa y ambiente melancólico. Frente a ella se encuentran las ruinas del Templo de San Francisco de Asís que bien servirían para una misa bajo un cielo estrellado.

Basílica

Sus calles como dije invitan a recorrerlas por las tardes, con familia o con amigos. Hay buenos hoteles dónde pasar un buen fin de semana. Es punto de partida para visitar el Volcan el Ceboruco del cual ya les platiqué antes.

Si te gustan las artesanías encontrarás alfarería, equipales y canastas de otate entre otras cosas. Tamibién procura buscar su comida típica como gorditas de horno, las encaneladas, las viscotelas, el atole blanco de maíz y colado de atole.

Ruinas del Templo de San Francisco

La riqueza de Jala también es extensiva a sus tierras de labranza favorecidas por las cenizas del Ceboruco y un buen clima. La parte norte del municipio invita a excursiones y descubrir las caídas de agua que me cuentan que hay.