
La playa es de una arena oscura pero fina que es muy suave en los primeros metros de la playa. Caminando adentro del mar un oleaje suave y una pendiente poco pronunciada la hacen una excelente opción para los niños que disfrutan como enanos en esta playa, casi parece una alberca.
La playa está flanqueada por un cerro y una ladera al lado derecho que ya bajo su fondo presenta una opción muy interesante para practicar el snorkel. Peces de muchos colores y pequeñas rayas te podrás encontrar además de los infaltables erizos con los que hay que tener cuidado. Al frente, mar adentro se encuentra uno de los peñones de Chamela que a mi se me antoja para tomar un kayak y remar hasta allá y ya con buenos deseos encontrarme mas zonas de snorkel.

Hay solo un restaurante junto a la bahía donde la comida es de buen sabor más no extraordinaria pero acompañada con una cerveza y con la brisa marina tu día está hecho. Ahí mismo está el baño de la zona. Pero no está mal prepararse con un toldo o casa de campaña de playa si uno piensa quedarse un buen rato en esta playa ya que no hay mucha sombra disponible.