
Caminante incansable, vulcanólogo, escritor, intelectual, viajero, pintor hacen de el una personalidad realmente interesante. Es uno de los pintores del movimiento de los paisajistas mexicanos un genero de la pintura que en lo personal me gusta mucho.
Al ser vulcanólogo prescenció el nacimiento del Paricutín y lo plasmó en sus obras. Así como paisajes del Popocatepetl y otras montañas. Su seudúnimo es atribuido a Leopoldo Lugones del que Atl significa agua en nahuatl.

La pérdida de su pierna en vez de volverse un impedimento hizó lo que los espiritus grandes hacen: evolucionar. Al no poder caminar libremente se sube a un avión para iniciar el aeropaisaje. Una persona de cuya vida y obra fue verdaderamente merecedora de su lugar en la Rotonda de los jalisciences ilustres.

Nota: No pretendo hacer de este tipo de artículos una descripción para una tarea escolar sino verlos desde mi punto de vista mas personal. Pronto más fotos de Guadalajara ayer y hoy.
