
Así como se ve de empinado desde Mezcala así está pero aunque ni lo subí todo ni lo exploré todo me dejó impresiones buenas y malas. Así que comencemos con las buenas. Es muy fácil llegar al cerro pues Mezcala está en las faldas y también es fácil comenzar a caminar. Poco después la marcha se torna más penosa pues la pendiente se va pronunciando. Con ello van apareciendo los signos de vida. En formaciones rocosas puedes encontrar nidos de golondrinas risqueras (Hirundo pyrrhonota), tambien es importante andar con cuidado pues me encontré el hermoso panal de la foto.

Siguiendo adelante encontré el cráneo de un mamífero pequeño y para mi sorpresa luego un exoesqueleto de un armadillo en excelente estado. Pensé en llevarmelo pero creo que es responsabilidad del ecoturista solo llevarse lo que aquí te muestro, las imágenes. También es posible ver Aguilillas zurcando el horizonte con Chapala de fondo.

Al pie del cerro encontré un cañón sin mucha pendiente pero que sin ser geólogo te das cuenta de que esa es una falla geológica pues no encuentro otra forma de partir al cerro de tal manera.

La parte mala de este pase es que me encontré mucha deforestación que hacen los habitantes de Mezcala de los pequeños árboles que ahí crecen además de que tienen la muy mala costumbre de llevarse su agua en envases de PET y dejarlos en el cerro y es mucha la basura que te encuentras de este tipo. A pesar de esto es un cerro muy interesante que sé que tiene una o dos cosillas más escondidas por ahí.










